Una reconstrucción interactiva de los experimentos que Eduardo Abel Giménez describió en su artículo: un bosque de 12 × 12 casillas donde orquídeas y hongos se disputan el territorio, y el modelo de halcones y palomas con el que Dawkins y Maynard Smith explican las estrategias evolutivamente estables (EEE).
Con la simulación en pausa podés tocar una casilla para cambiarla: orquídea → hongo → vacía.
La columna «Artículo» aparece cuando las condiciones coinciden con uno de los experimentos A–D (bosque de 12 × 12, protección mutua y recorrido en orden).
Cada cronón, toda orquídea lanza una semilla al norte, sur, este u oeste, al azar. Si la casilla está vacía, nace una orquídea. Si está ocupada, la semilla se pierde.
Cada hongo también lanza una semilla. Si cae sobre una orquídea, la parasita y la reemplaza por un hongo nuevo. Si cae en una casilla vacía o con otro hongo, la semilla se pierde y el hongo que la lanzó muere.
Una casilla que cambió queda congelada hasta el cronón siguiente: nadie la vuelve a modificar ni la usa como origen de semillas. El bosque es un toro: el borde superior toca al inferior y el izquierdo al derecho.
Una sola corrida puede engañar. Repetí el experimento muchas veces, cada una con una semilla distinta, y mirá con qué frecuencia se extinguen los hongos. El autor invitaba a los lectores a probar bosques más grandes: acá podés hacerlo.
Resultado promedio de quien está en la fila, al enfrentar a quien está en la columna:
Donde la línea de los halcones está más arriba, conviene ser halcón y los halcones aumentan; donde está más abajo, aumentan las palomas. La población termina donde las dos líneas se cruzan.
Cada individuo lucha con rivales elegidos al azar y no sabe de antemano si enfrenta a un halcón o a una paloma. Luego una parte de la población muere y se reemplaza por crías de los que más puntos obtuvieron.
Una población de puras palomas obtendría más puntos por lucha que la EEE. Pero un solo halcón que aparezca entre ellas prospera, y la «conspiración de las palomas» se deshace desde adentro.
Antes de empezar, leé el artículo completo. Las actividades de esta guía están también en una ficha para imprimir, con tablas y renglones para completar a mano.
Una estrategia evolutivamente estable (EEE) es aquella que, una vez adoptada por la mayoría de la población, no puede ser superada por ninguna estrategia alternativa. La idea fue propuesta por John Maynard Smith y difundida por Richard Dawkins en El gen egoísta. Lo que conviene a cada individuo depende de lo que está haciendo el resto.
Giménez mostró que el concepto resiste el traslado a un mundo muy distinto del de halcones y palomas: un bosque de orquídeas y hongos donde el premio y el castigo son, directamente, la vida o la muerte.
Leé las reglas del bosque. Si empezamos con un solo hongo entre 143 orquídeas, ¿qué creés que va a pasar? ¿Y con 50 hongos? Escribí tu predicción y dibujá cómo te imaginás las curvas de población.
En El bosque, elegí cada experimento y correlo hasta el cronón 100. Completá una tabla con el promedio de hongos y de orquídeas de cada uno.
El experimento C se extinguió al cronón 78. Según el autor, no es una excepción: el bosque de 12 × 12 es demasiado chico. Usá «Muchos bosques a la vez» con 12 × 12, 16 × 16 y 20 × 20.
Desactivá la protección mutua y repetí los cuatro experimentos. Comparalos con la figura 3 del artículo, donde ningún hongo sobrevivió más de 45 cronones.
El programa original recorre las casillas en orden, de arriba hacia abajo. Activá el recorrido aleatorio y compará los promedios con muchas repeticiones. ¿Cambian? ¿Qué otras decisiones «técnicas» de un modelo podrían influir en sus resultados sin que nos demos cuenta?
Con las puntuaciones de Dawkins (+50 ganar, −100 herido, −10 perder el tiempo), calculá:
El autor dejó una pregunta sin responder: ¿qué pasaría si cada individuo del bosque pudiera actuar a veces como hongo y a veces como orquídea? ¿Habría una proporción estable de h actuaciones como hongo por cada o como orquídea? Proponé cómo cambiarías las reglas del simulador para investigarlo.